Studia organiza el ciclo entero del proyecto en tres capas encadenables. Cada cliente decide hasta dónde llegar — pero todas las capas se diseñan para complementarse.
Partimos de los planos del cliente — o de los de su ingeniería — y hacemos un levantamiento real del local. Modelamos en 3D todas las partidas, generamos renders fotorrealistas y producimos planos técnicos por capítulo listos para licitar.
Con el M1 sobre la mesa, pedimos al menos tres ofertas por capítulo a empresas seleccionadas — incluyendo las marcas del grupo en igualdad de condiciones. Comparamos técnicamente, normalizamos precios y entregamos una recomendación razonada.
Adjudicada la obra, asumimos la dirección operativa: visitas semanales, control de calidad, validación de certificaciones antes de cada pago, gestión de imprevistos, acto de recepción. El cliente tiene un único interlocutor para toda la obra.
En la siguiente página explicamos las dos vías por las que un proyecto puede entrar en Studia, y el papel del Sistema Salmerón AI como infraestructura interna.